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sábado, 29 de diciembre de 2007

GRACIAS


En estas fechas tan familiares he reflexionado sobre los seres queridos que dejaron esta vida y que influyeron con su presencia y cariño a que fuese feliz y que con ellos se fue parte de mi vida.
Y sin saber como, me salió este escrito, dando gracias por todas las personas queridas que estuvieron a mi lado y por las que aun comparto mi vida, que con su presencia, me dan su apoyo, cariño y comprensión. Y por más cosas que son de agradecer.

Gracias Señor por...

Por mi vida.
Por mis padres.
Por mis hermanos.
Por las alegrías.
Por el amor de mi esposo.
Por los hijos que me distes.
Por los nietos.
Por toda la demás familia a la que quiero.
Por las amigas y amigos.
Por las penas, que han hecho, que me acerque más a ti.
Y porque cada día espero que me concedas tu perdón.
GRACIAS SEÑOR por todo

miércoles, 26 de diciembre de 2007

COMPARTIR


Un día cercano a la Navidad, mis padres pensaron en hacer, una visita a una mujer del pueblo que estaba pasando por la muerte de un familiar muy cercano, además de estar económicamente muy mal.
Mi madre puso en una cesta un poco de todos los embutidos que se habían hecho en casa. También le puso dulces de los que se hacían para estas fechas, que eran pestiños, bollos de manteca, rellenos de cabello de Ángel, roscos de vino y mantecados. Todo era artesanal pues en los años cuarenta en mi pueblo como en otros, lo mismo los embutidos que los dulces, se hacían en casa.
Cuando mi madre terminó de preparar la cesta, mi padre me pidió que lo acompañara. Lo hice encantada. Me cogió de la mano y pasamos la calle en penumbra (Era al atardecer)el alumbrado publico era muy débil, la luz que había era la de las bombillas de las esquinas. Cuándo llegamos a la casa que íbamos a visitar, mi padre tocó el aldabón - ¿quién es? Preguntó una voz de mujer. Mi padre le dijo su nombre y la misma voz le dijo que pasara. Solo tubo que empujar la puerta. Recuerdo a una mujer vestida de negro con un pañuelo en la cabeza atado al cuello. Estaba sentada delante de una mesa camilla, y se alumbraba con la luz de un candil. Su aspecto era muy triste.
Mi padre le dijo unas palabras de consuelo y le dio la cesta que la mujer agradeció mucho, estuvimos allí un rato acompañándola. Mi padre se despidió de ella con unas palabras de aliento.
Volvimos a casa en silencio.
Pienso que mis padres esa noche dormirían con la satisfacción de haber hecho una buena obra.
Yo, seguramente por la edad que tenia, no pensé en nada pero aquella vivencia quedó gravada en un rinconcito de mi mente. Y es ahora en estas fechas cuando más viene a mi memoria el ejemplo que mis padres me dejaron al compartir lo que tenían con una persona que lo necesitaba.

sábado, 8 de diciembre de 2007

FESTIVIDAD DE LA INMACULADA


En mi pueblo se celebraba por todo lo alto el Ayuntamiento traía de Córdoba una banda de música, que tocaba en la misa y en la procesión.
Las hijas de María asistíamos a todos los actos con la medalla que nos acreditaba como tales.
Las que podían estrenaban los abrigos largos( le llamábamos así a los abrigos de invierno)
Ese día comíamos en mi casa sopa y carne frita con tomate, que mi madre la hacía muy buena, de postre arroz con leche recién ordeñada de las cabras que teníamos.
Por la tarde íbamos a la procesión que transcurría por las calles del pueblo y terminaba en la Iglesia. Después nos íbamos a casa y así terminaba el día de la Inmaculada Concepción.
Como veis estos eran otros tiempos se vivía la vida mas tranquila, yo creo que la juventud y los niños/ñas éramos mas felices que lo son ahora. Nosotros cuando salíamos nos tomábamos una gaseosa y lo pasábamos bien, siempre riendo y contando chistes.
Cuando veo a tantos problemas que se enfrenta la juventud pienso que a pesar de las deficiencias que pude tener en mis años jóvenes he vivido la mejor época.


martes, 4 de diciembre de 2007

CUATRO DIAS SIN TI


Ultimo adiós a mi hermano Fernando.
Desde mi blog quiero decirte que te echo en falta.
Te emocionastes con los escritos que con el afán de distraerte gravé para ti y que se referían a nuestra infancia. También te gustaron mucho otros escritos que te hacían reír.
Gracias hermano mío por el ejemplo que nos has dejado, llevando tu enfermedad en silencio, sin quejarte y aceptando con resignación la voluntad de Dios.
Descansa en paz. Querido hermano.

jueves, 29 de noviembre de 2007

LAS MIGAS




Algunos domingos de invierno, se levantaban mis padres temprano para hacer las migas, en cuanto los oía, me levantaba y me ponía a su lado, alrededor de la lumbre, sentada en una silla pequeña.

Mi madre preparaba los utensilios que se iban a necesitar.

Observaba como con gran esmero mi padre, que era el que las hacía, troceaba el pan, Después calentaba agua con sal y se la echaba aplastándolo con la paleta y dejándolo que se esponjara.

Ponía una sartén al fuego con un poco de aceite y freía bastantes ajos enteros, sin pelar y haciéndole un corte.

A continuación echaba el pan y entonces sin dejar de mover, lo iba cociendo y de vez en cuando lo aplastaba como si fuera ha hacer una tortilla y entonces cogiendo la sartén por el mango le daba la vuelta en el aire. Esto a mí me encantaba, pues me mantenía en suspenso hasta que caía de nuevo en la sartén.

Mis hermanos habían ido llegando a la cocina conforme se habían ido levantado y todos juntos esperábamos a que nuestro padre terminara de hacer las migas para comerlas.
.
Una vez hechas, las ponía fuera de la lumbre, encima de las estrevez y entonces todos alrededor de la sartén, las comíamos acompañadas de chorizo y morcilla hecho en casa. Este era de vez en cuando nuestro desayuno.

Los demás días desayunábamos tostadas con aceite y café de cebada con leche.

Ahora a los niños no les gustan estas comidas, entonces era lo que conocíamos y los que podíamos comerlas éramos unos privilegiados.
Eran los años de la posguerra...

sábado, 17 de noviembre de 2007

EL VOLUNTARIADO




Hoy quiero transmitir a quien me lea la satisfacción que se siente al dedicar unas horas de nuestro tiempo a hacer algún tipo de voluntariado.

Estoy desde hace tiempo dedicando, una mínima parte de mi tiempo libre, a trabajar como monitora en un grupo de Señoras mayores.

He recibido y recibo mas satisfacciones personales, que el trabajo que hago, por eso os invito a dedicar un poquito de vuestro tiempo libre, a trabajar como voluntario /taria, hará que te sientas útil, además de sentirte importante. También es la mejor terapia para superar cualquier situación traumática que se viva, como en su día lo fue para mi,

Esto lo recomiendo lo mismo a los jóvenes, que a personas mayores, todos tenemos algo que puede ayudar a mejorar con nuestra compañía y cariño a personas que lo necesitan.

P: D. Gracias por visitar mi Blog y comentar

jueves, 1 de noviembre de 2007

AMISTAD

Nuestra amiga Concepción

Era ocho años mayor que yo, la recuerdo desde que yo tenía tres años. En el escrito que publiqué titulado FLASHES EN MI MEMORIA (dije que algún día hablaría de ella, ahora lo hago) Vivía frente a la parte trasera de nuestra casa, cuando íbamos a verla entrábamos al corral y salíamos por la puerta falsa ( llamábamos así a la puerta trasera de la casa) frente, a unos metros, estaba su casa. Era sencilla pero estaba siempre muy limpia. Tenía dos habitaciones y el portal que servía de comedor. El suelo era de tierra ( como en bastantes casas del pueblo), se pintaba de “ polvos coloraos” y nogalina así los pedíamos cuando íbamos a comprarlos, a la tienda de ultramarinos, (Estas tiendas, eran como los colmados de Barcelona)
En el patio había un peral que daba unas peras muy dulces. Concepción siempre nos las daba a probar.
En esta casa que acabo de describir, vivía nuestra amiga con sus padres y dos hermanos varones, que trabajaban junto a su padre de jornaleros en el campo. Nuestra amiga fue a la escuela. Su familia hizo todo lo posible para retrasar su salida a trabajar en el campo. Solo había esta opción para sobrevivir, por eso todos los pueblos agrícolas se quedaron vacíos al emigrar sus habitantes a zonas industriales, como Barcelona, Bilbao y otras más.
Concepción era como de nuestra familia, cuidaba de nosotros voluntariamente, con ella nos sentíamos felices. Un día fuimos de excursión a ver el nacimiento del Guadalquivir y como de costumbre nos acompañó. Recuerdo que estaba continuamente pendiente de nosotros en especial del mayor de mis hermanos.
Se casó con un chico muy bueno y trabajador, fueron de los primeros que salieron del
pueblo en busca de un trabajo mejor que el del campo, escogieron Manlleu (Gerona) para vivir, pues tenían familia allí, también del pueblo, que habían venido antes.
Tuvieron dos hijos, un niño y una niña.
Nosotros vinimos unos cuantos años después a Barcelona. Nunca perdimos el contacto, siempre estuvo a nuestro lado lo mismo en los momentos felices que en los tristes. Parecía que presentía cuando necesitábamos su compañía pues siempre antes de recibir nuestra llamada, venía a vernos, sin saber que la echábamos de menos. Él verla a nuestro lado era nuestro orgullo y consuelo.
Hace unos dos años nos llamó su marido para comunicarnos que su hija, había muerto de infarto, y que nuestra amiga estaba en el Hospital. Al momento sentimos un gran deseo de abrazarla yo en especial pues por experiencia savia por lo que estaba pasando así que todos estuvimos de acuerdo en ir a verla. Fuimos cuatro de los cinco hermanos que eramos pues el pequeño hacía tiempo que había fallecido.
Su marido y su hijo nos acompañaron al Hospital cuando nos vio su cara se iluminó con la sonrisa y alegría que siempre nos había regalado.
Nos abrazamos sintiéndonos hermanas en el mismo dolor.
Nos comentó su enfermedad y la muerte repentina de su hija, todo lo refería con resignación cristiana y sin dejar de sonreír. Como queriendo darle a sus niños como ella nos llamaba una lección de entereza ante las contrariedades de la vida.
Después recordó anécdotas de cuando éramos pequeños, que nosotros no sabíamos.
Poco tiempo después nos llamó su nieta diciéndonos que había muerto.
Nos dejo el recuerdo de su fuerza para vivir la vida con ilusión, a pesar de los obstáculos que encontró en su camino y sobre todo la sonrisa y alegría que la caracterizaban.

lunes, 15 de octubre de 2007

DÍA DE ACCIÓN DEL BLOG

Hoy nos piden a los blogueros que escribamos sobre el medio ambiente.
Me ha venido a la memoria una anécdota que viví hace mucho tiempo
Estaba de vacaciones en un pueblecito y un día salí a pasear con una sobrina de tres años de edad. Íbamos por un camino de montaña, en dirección a un trozo de terreno de la familia. El paisaje era maravilloso yo admiraba la grandeza de Dios llevada por mi
Entusiasmo quise transmitirle a la niña mi admiración por la obra Divina y le dije, mira estas montañas y el agua que cae en forma de cascada. Todo esto lo ha hecho Dios.
Ella me escuchó en silencio y yo pensé Esto quedará en su cabecita y cuando contemple
La naturaleza pensará en Dios. Seguimos caminado y ya en el terreno familiar donde había una huerta muy bien cuidada, quise preguntarle para ver si recordaba lo que le había dicho. .Le pregunté ¿Ana quien ha hecho todo esto que vemos a nuestro alrededor?
Ella me contestó rápidamente MI PAPA PEDRO... .Me quedé muda. La niña se refería a la huerta, había visto a su abuelo trabajar en ella.
Transmitamos a los niños con nuestro ejemplo el amor a la naturaleza para que el día de mañana puedan disfrutar de un entorno agradable y nos recuerden cuidando ese entorno.

domingo, 14 de octubre de 2007

AGRADECIMIENTO

Hace años deseé escribir dando las gracias públicamente a Cataluña y en especial al pueblo de L`Hospitalet, donde resido desde hace cuarenta y tres años, por la acogida que nos dieron, cuando en los años sesenta venimos de Andalucía nuestra tierra natal, a Cataluña en busca de trabajo.
Ahora Internet me da la oportunidad de hacerlo por medio de este Blog.
Desde que llegué junto con mis padres y hermanos no nos faltó trabajo.
Siendo muy respetados por los Jefes, (todos eran catalanes.)
Mi hermana cosía a medida, tenía muy buenas clientas entre ellas varias catalanas, que además de pagarle la confección sabían valorar su trabajo, dándole siempre buena propina.
A unos años de vivir aquí pusimos una tienda, mi hermana dejó la costura y se vino con nosotros de dependienta, tuvimos mucha suerte pues se vendía mucho lo que nos permitía pagar los gastos y llevar el negocio sin agobios.
Además de crear dos puestos de trabajo pues tuvimos que contratar otra dependienta y de pagar nuestros impuestos contribuimos con nuestro granito de arena al progreso de Cataluña.
. Nos sentimos orgullosos tanto mi familia como yo de los amigos catalanes que nos honran con su amistad.
En el escrito anterior he dedicado unos poemas a la Santísima Virgen de Montserrat empezando así mi agradecimiento a toda Cataluña y en especial a sus hijos e hijas por estos años vividos en una convivencia pacifica y libre de toda hostilidad que ojalá dure muchísimos años.

viernes, 12 de octubre de 2007

Dedicado a la Virgen de Montserrat

Verge de Montserrat, casta madona,
Perla de les muntanyes i del cels,
A qui els ángels per fer una corona
Arrancaren del cel un puny d´estels;
Victor Balaguer


De los catalanes siempre seréis Princesa
De los Españoles Estrella de Oriente,
Sea para los buenos pilar de Fortaleza
Para los pecadores el puerto de salvamento.
Jacinto Verdaguer
Traducido al castellano por la autora de este Blog


¡Cantar, María quisiera porque te amo!
Porque tu dulce nombre me
hace saltar de gozo el corazón. Y
porque el pensamiento de tu suma
grandeza a mi alma no
podría inspirarle temor.
Santa Teresa del niño Jesús.


NADA IGUAL A MARÍA, NADA MAYOR QUE MARÍA, SINO SOLO DIOS.
San Anselmo

miércoles, 3 de octubre de 2007

ROSQUILLAS

¡Que buenas estaban las rosquillas que hacía mi abuela!
Cuando salía de la escuela me iba a su casa , y en la cocina encendía mi abuelo el fuego de la chimenea. En unas estrevez ponía la sartén donde se freían las rosquillas. Nos sentábamos los tres alrededor de la lumbre mi abuela las hacia, mi abuelo era el encargado de freírlas yo las emborrizaba de azúcar y las ponía en la fuente.

¡Que buenas estaban aquellas rosquillas! Después no he logrado sacarle el mismo sabor. Disfrutaba mucho de estar con mis abuelos paternos, ellos siempre estaban en mi casa. Mi abuelo nos sentaba en sus rodillas y nos hacia el caballito. Jugaba mucho con nosotros era muy bueno. Mi abuela era más seria, aunque se reía mucho cuando algo le hacía gracia. Recuerdo a los dos con mucho cariño.

Antes de irme a mi casa que estaba en la otra punta del pueblo mi abuela me llenaba los bolsillos de rosquillas y me las iba comiendo por el camino. No recuerdo si me acompañaban mis abuelos o me iba sola, el pueblo era muy pequeño y los niños y niñas
andábamos a nuestras anchas por el .
Entonces no avía tanto peligro como hay hoy y los niños/ñas de aquella época disfrutábamos mucho de nuestros juegos y de corretear por el pueblo.

ROSQUILLAS
A continuación pongo la receta que mi abuela me dictó y me enseñó a hacer cuando ya era una jovencita

Receta

Ingredientes

4 huevos
12 cucharadas soperas de azúcar
12 cucharadas de aceite
12 cucharadas de leche
la raspadura de un limón
Harina la que admita
3 papelillos dobles de gaseosa el tigre(hace de levadura)
aceite para freírlas (puede ser de girasol)
anís según guste

Modo de hacer

Se baten bien los huevos y se le van agregando todos los ingredientes sin dejar de batir
Cuando está todo bien batido se le añade poco a poco la harina con la levadura incorporada se trabaja una masa suave para moldear bien las rosquillas, Para darle forma se coge un pellizco de masa se hace un rulo juntado los extremos y presionándolos para que no se abran al freírlos y a continuación se fríen.
Se ponen a escurrir y se emborrizan en azúcar.

Estas son las Rosquillas que mi abuela me enseñó hacer. Hay quien le pone veinte cucharadas en vez de doce, Yo las sigo haciendo igual . Para simplificar mido 12
Cucharadas de cualquier ingrediente en un vaso y así no tengo que contar tanto, sirviendo el vaso de medida para todas las demás.

martes, 25 de septiembre de 2007

Seducción

Desilusión, vergüenza, dolor y rabia.
Esto es lo que sentiría la joven de este relato, que voy a contar. Esta historia tubo lugar en un pueblecito de Andalucía, pero lo mismo podría haber pasado en cualquier pueblo de España debido al alto grado de Moral y honradez que se vivía en nuestro País hace sesenta años estos valores se
Les exigía vivirlos y guardarlos mas a la mujer.

Pasaba algunas veces por la casa de la joven en cuestión , mi madre me mandaba a comprar a una tienda que había en frente. A ella se le veía feliz, Era muy guapa, su familia muy humilde, trabajaban de jornaleros en el campo. Los padres y hermanos estaban muy orgullosos de su niña. En aquella casa salía la alegría por la puerta a ella se le veía regando las flores y a veces se le oía cantar.

El dueño de un cortijo se paseaba por el pueblo haciendo alarde de su riqueza y buena presencia (Era el típico señoriíto Andaluz). Montaba un caballo precioso. Siempre vestía traje andaluz cubriéndose la cabeza con un sombrero cordobés.

Este personaje se fijó en la joven protagonista de esta triste historia. Según oí hablar a las personas mayores, este señor ( por llamarle de alguna manera) empezó haciendo la corte a la chica acosándola con mensajes que le hacía llegar por personas allegadas a la familia, que a la vez le aconsejaban, diciéndole que le convenía aceptarlo pues le iba a venir bien a toda la familia ya que no les faltaría el trabajo en sus tierras., y que ella iba a ser la mas beneficiada pues seria la dueña y señora del cortijo. Por lo oído supe que la chica se resistía. Aun no tenía veinte años y creo que tenía novio. Sería tanto el acoso al que la sometieron que unido a la escasez que se vivía en aquellos tiempos y quizás también, el halago que pudo sentir al verse deseada por un hombre rico y atractivo que al final, cedió.

Las que hicieron de celestinas lo prepararon todo y una noche a escondidas de sus padres se la entregaron al malvado.
Según decían en el pueblo, se la llevó al cortijo
Haciendo que viviera un idilio de amor que ella por su inexperiencia e inocencia no sospechó la mentira con que él lo vivía. Cuando pasaron unos cuantos días empezó a dejarla sola con las sirvientas y cuando aparecía por la finca la ignoraba por completo, Asta que dejó de venir y la chica viéndose abandonada no dejaba de llorar y aconsejada por las sirvientas se fue con sus padres ¿Cómo la recibieron? No lo sé. Cuando recuerdo esta historia pienso que le darían todo su cariño. Lo que sí se, es que en aquella casa no hubo nunca más, alegría.
Aun recuerdo cuando pasaba por su calle, que las ventanas estaban siempre cerradas y las cortinas echadas. .Muy difusamente recuerdo haber visto a la joven vestida de negro y como si hubiera envejecido diez años.

Después oí decir, que se avía venido a Barcelona con su familia y que se avía casado.......

jueves, 13 de septiembre de 2007

FLASHES

FLASHES EN MI MEMORIA


De la guerra civil.

¡Que vienen los aviones! Dijo mi madre.

En el corral de la casa donde vivíamos, teníamos una higuera muy grande y frondosa, debajo de ella estuvimos oyendo el ruido de los aviones y viendo como pasaban muy rápidos, creo que estuvimos allí acurrucados junto a mi madre, asta que se alejaron y dejamos de oírlos.

No lo recuerdo con precisión pues tenía tres años mi madre llevaba en brazos a mi hermana con unos cuantos meses y Concepción (otro día hablaré de ella) a mi hermano. Entonces éramos dos niñas y un niño después nacieron dos varones.

Aquel día mi padre no estaba con nosotros probablemente estaría en el frente.

Un día, que quizás vendría con permiso, porque lo recuerdo vestido de militar, estaba en la posada que era del padrino de mi madre, saludando a las personas que havia en la puerta. Cuando se despidió me cogió en brazos y como era tan alto, yo, me veía muy lejos del suelo. Recuerdo perfectamente como me molestaba en la pierna la hebilla del cinturón que era muy grande.

Esto es lo que quedó gravado en mi memoria de la guerra civil.

Por desgracia otros niños y niñas que vivieron aquellos tristes días no podrán contar hoy,(los que vivan) lo mismo que os he contado yo.

Ruego a Dios que ilumine a los gobernantes para que no lleven a sus respectivos países a guerras que solo traen destrucción y
sufrimiento. Sobre todo a las personas más débiles e indefensas.

sábado, 8 de septiembre de 2007

OVEJITAS





Un día estábamos almorzando y mi padre dijo–mañana, no podrá venir el muchacho, que guarda las ovejas, y no sé como llevarlas al campo a pactar, pues yo tengo faenas que hacer. Mi madre le dijo que podrían ir a guardarlas los dos mayores, (de los cinco hermanos que éramos) se refería a mi, que era la mayor de todos y al hermano que me seguía. Nos preguntaron si estábamos de acuerdo, los dos respondimos que sí.

Mis padres nos dijeron que nos tendríamos que levantar más temprano, pues las ovejas no comen con el calor, a mi no me importaba madrugar, mi hermano no decía nada, así es que al día siguiente mi madre nos llamó muy temprano, mi padre nos dijo que lleváramos las ovejas al terreno que teníamos cerca del pueblo, (sabíamos el camino pues íbamos muy a menudo con él cuando iba a labrar dicho terreno)

Mi madre nos puso un sombrero para resguardarnos del sol y nos dio una taleguita con el almuerzo, mi padre nos dijo que en cuanto hiciera calor nos viniéramos,

Mi padre sacó las ovejas del corral y ya en la calle nos dio una vara para guiarlas.

Y de esta manera, con sus recomendaciones... la vara... y el sombrero que mi madre nos puso salimos camino del terreno donde las ovejitas pactarían.

Cuando llegamos al sitio indicado dejamos las ovejas comiendo.

Mi hermano se sentó en una piedra, la cabeza baja parecía un mejicano en reflexión o durmiendo, yo observaba como amanecía miraba como iba saliendo el sol. ” En todos los amaneceres que he visto después, siempre viene a mi memoria el de aquel día”
Hoy pienso que quizá esto podría haberme dañado los ojos, pero no fue así pues siempre tuve muy buena vista y es que entonces no avía tanta contaminación. Bueno volvamos al tema que intento describir.

Tan ensimismado estaba cada uno con su tema que no nos dimos cuenta que las ovejas se avían dispersado yéndose a los terrenos vecinos.

Casi llorando llamé a mi hermano y nos fuimos a por ellas.

Las reunimos y las trajimos al terreno, y ya sin dejar de vigilarlas almorzamos, lo, que mi madre nos había puesto en una fiambrera, consistía en lomo de orza y pan hecho en casa.

Cuando notamos el calor a las doce más o menos nos fuimos al
Pueblo.

Mis padres nos esperaban con impaciencia y con mucho cariño nos preguntaron como lo aviamos pasado, yo le conté como se nos avían ido las ovejas, mi padre nos dijo que no nos preocupáramos que eso pasa, y que estaba muy contento con nosotros por haberle ayudado.

El muchacho que las guardaba vino al otro día, y ya no sé cuanto tiempo tuvimos las ovejitas en casa. Solo recuerdo esto que acabo de contar. Y que mi hermano tenia unos nueve años y yo once. Teniendo en cuenta estas edades , creo que el día que guardamos las ovejitas pudo ser en cualquier mes del año 1,946

lunes, 27 de agosto de 2007

Nuestros paseos

Ya hace bastantes días que no iba a pasear con mi esposo, Esta tarde tenía ganas de andar y nos hemos ido por el polígono Pedrosa. Hemos caminado a ratos ligeros y a ratos despacio, pues los dos tenemos achaques y no podemos forzarnos.

En el consorcio de la zona Franca que está por este sector, y en la calle los motores estaba la factoría de Butano S.A. donde mi esposo ha trabajado más de treinta años.

Todos estos terrenos han experimentado una gran transformación. En ellos han ubicado la Fira de Barcelona 2 además de muchas Industrias que operaban en Barcelona y se han trasladado aquí. Han puesto muchos jardines, zonas verdes, .han construido carreteras, dándole a esta zona un aspecto distinto al que tenia .Ahora viene mucha gente a pasear. Me dice mi esposo que todos los días pasaba por aquí cuando iba a trabajar y que entonces solo había barracas y el barrio Pedrosa, donde aun pueden verse casas que esperan ser derruidas. Pasamos por una en ruinas, - Aquí había un bar – me dice mi marido- Casi todos los días me paraba a desayunar. Dice - esto era antes de casarnos cuando vivía en la Florida con mi hermana.
Contemplo la casa me paro un poco para verla de cerca, veo las paredes al descubierto. Por la pintura y el papel pintado ya apenas visible por su deterioro, adivino donde estarían los dormitorios, comedor, cocina y aseo. Pienso en la gente que la habitó, en los momentos de felicidad.... de ilusión.... de Esperanza.... de sufrimiento..... que habrían vivido en ella.

Mi esposo me dice- ¿Qué piensas? ¡ Venga vamos!, le sigo y le cuento mis pensamientos. Él, rompiendo la seriedad de mis pensamientos, me contesta haciendo una alusión picante a los momentos de pasión que podrían haberse vivido en la casa. La hizo con tanta gracia que me reí con ganas.

Seguimos andando, pasamos la Gran Vía, por el puente que la atraviesa.
En una de las empresas que hay en este sector es donde trabaja nuestro hijo
Le dimos la vuelta mirando los coches aparcados, para ver si está el de él,
Lo veo desde lejos, él estaba al lado a punto de subirse, salí ligera y llegué antes de que arrancara el coche, se bajó y le dimos un beso.

Normalmente sale más tarde pero hoy iba con un amigo a hacer un cursillo, Estuvimos unos momentos con ellos, nos dijo que sus hijos y su esposa estaban bien, nos despedimos de él y de su amigo con un beso, nos fuimos a casa con la alegría de haberlo visto.

Este escrito es copia. Lo escribí en mi diario el día 4 –2 – 1998

jueves, 23 de agosto de 2007

Los jovenes de hoy en día

Observo a parejas jóvenes y compruebo lo generosos que son al adoptar niños. No les importa hacer un largo viaje, ya sea a la China, a Rusia o a cualquier país por muy alejado que esté. Ellos van con toda la ilusión a por ese niño, al que de antemano le dan todo el cariño del mundo .Una vez que ya lo tienen en casa lo tratan con tanta ternura y amor como cualquier padre trata a su propio hijo.

¡Benditos sean lo que esto hacen! Porque están cumpliendo el mensaje que Jesucristo nos dejó en el Evangelio. Él dijo “ El que acoge en mi nombre a un niño me acoge a mí”.

También observo, que son menos hipócritas que éramos la juventud de los años cincuenta y sesenta. Entonces solo se pensaba en el que dirán, ahora cuando deciden vivir en pareja o vivir su vida como les plazca, lo hacen sin importarles lo que puedan decir. Yo recuerdo cuando era jovencita que fue al pueblo una prima de mi madre que vivía en Madrid y dijo que su hijo mantenía relaciones prematrimoniales con su novia, mis primas y yo lo comentamos y nos extrañamos de que pudieran vivir así.

Ahora aunque pienso igual (Referente a mi vida particular,) veo que no importan las normas para vivir una relación que la mayoría de las veces funciona mejor que la más tradicional. Pienso que por que se viva una relación de pareja sin papeles no se es mejor ni peor, lo importante es ayudar y saber transmitir nuestro amor a los demás.

Yo desde aquí quiero expresar mi admiración a la juventud que sabe darse a los demás ya sea adoptando niños o cooperando en ONG.

.Si todos fuéramos conscientes de colaborar y ayudar a los que vemos que lo necesitan el mundo seria otra cosa, Confío en el potencial humano de la juventud ellos son el futuro.

Los adultos también tenemos que implicarnos en este afán ayudando y comprendiendo a nuestros jóvenes, aunque a veces nos cueste pues nuestra sociedad ha avanzado en el progreso y cambios de costumbres a pasos agigantados. Por otro lado “ Malo seria si estuviéramos viviendo todavía las costumbres que vivieron nuestros padres en su juventud. O sin ir tan lejos las que vivimos las personas que tenemos más de setenta años”

El mundo tiene que progresar lo que se debe es hacer buen uso del progreso y utilizarlo para el bien propio y de los demás.

Ya no me extiendo mas espero no haber sido muy pesada con mis reflexiones. Como veis estoy haciendo uso de los adelantos. Para mí que me gusta mucho comunicarme
el poder hacerlo usando las nuevas tecnologías, a punto de cumplir los setenta y dos años, es un sueño que jamás pensé que se hiciera realidad.

Dulces recuerdos

Cuando llegaba el verano nos íbamos a recoger la cosecha a la era. En el carro que iba tirado por dos mulas, mis padres cargaban los utensilios que íbamos a necesitar en los días que duraba la recolección, una vez que estaba todo en el carro mis tres hermanos, mi hermana y yo, nos subíamos con alegría en el, deseando llegar a la era.
Para nosotros pasar unos días en el campo era como para los niños de hoy ir de colonias

Después de recorrer un camino bastante rústico llegábamos a un arrolluelo que había que pasar, para nosotros era una aventura ver como las mulas y el carro atravesaban el arrollo salpicándonos de agua, después atravesábamos un campo de encinas que pertenecían a una finca que estaba cerca del pueblo, un poco mas adelante estaban las tierras que mis padres habían heredado recientemente de sus respectivos padres.
Lo primero que veía al entrar en ellas eran unos olivos nuevos, puestos al lado de unos cuantos más viejos, recuerdo que solo habia estos las demás tierras eran de secano, mi padre estaba muy ilusionado con los nuevos olivos pues decía que darían mucho fruto.

Pasado este trozo de tierra y al lado de los olivos viejos era donde nos instalábamos. Mi padre unos días antes de nuestra llegada hacía un chozo para dejar la ropa, la comida y los utensilios de cocina que mi madre se llevaba y para resguardarnos del calor en la hora de la siesta y de alguna tormenta propia del verano. Dormíamos al aire libre salvo que como digo antes cayera algún chaparrón. A la derecha en un trozo de terreno llano se ponía la era donde se dejaban las gavillas de trigo cebada o garbanzos para que el trillo las desgranara. El trillo era de hierro, tenia una silla, debajo de esta, unas ruedas en forma de aspas, este daba vueltas y vueltas en circulo, tirado por una mula. Mi padre, cuando trillaba nos llamaba y por turnos nos iba subiendo sentándonos a su lado: Para mi, el mejor paseo ya sea en coche o en cualquier transporte por muy cómodo que sea no es nada comparable al encanto que sentía en aquellos paseos en el trillo.

Cuando el grano estaba suelto se alventaba para separarlo de la paja y entonces ya limpio se echaba en sacos o costales previamente medido con una cuartilla y un medio armú a veces mi padre nos pedía que le ayudáramos a abrir los sacos, casi siempre era yo la que lo hacía, mis hermanos al ser mas pequeños siempre estaban jugando, mis padres jamás nos obligaban a nada, lo que hacíamos era porque como a mi me pasaba, disfrutaba de ayudarles en sus faenas. Para ellos lo más importante era que fuésemos a la escuela y fuéramos respetuosos y honrados con todas las personas que nos trataran.


Por la tarde bien peinaditos y limpios los cinco hermanos nos íbamos a casa de mi tío Alfonsito que vivía en una casa a medio kilómetro de nuestra era , él como se pasaba todo el verano en el campo se hizo una casa. Nosotros como pasábamos poco tiempo teníamos el chozo. A mí me gustaba mucho ir a casa de mi tío pues teníamos que ir por medio del campo sin camino pisando rastrojos sorteándolos para no pincharnos las piernas. Mi madre nos compraba todos los veranos unos sombreros de paja muy grandes para que no nos diera el sol en la cabeza, no obstante, estábamos más negros que el tizón.

Un día a mi hermano José le picó una avispa en el labio superior, se le inflamó tanto que le llegaba a la nariz, nos daba pena pero a la vez nos reíamos pues estaba muy gracioso.

Antes de que fuera de noche volvíamos con mis padres , cenábamos y después hacíamos la cama en la era, con la paja que quedaba de trillar. Todos con gran algarabía ayudábamos a extender las sabanas. Era una fiesta. Mi madre con gran cariño y paciencia ponía orden. Las mulas estaban al lado. Mis padres cogían las riendas para evitar que se fueran o nos las robaran. A mi me gustaba dormir con mis padres y mis hermanos tan cerca.

Mi madre mirando al cielo nos daba una lección de astronomía nos indicaba donde estaba el carro grande (La Osa mayor) el carro pequeño (La Osa menor ) el camino de Santiago ( La vía Láctea) otras veces nos contaba cuentos , el que más nos gustaba era el de”los siete cabritos” pero siempre nos pedía que rezáramos con ella antes de dormir .

Yo, mirando al cielo poblado de Estrellas... Me dormía y era completamente feliz.

Han pasado sesenta años y al evocar estos recuerdos tan lejos en el tiempo y tan cerca en mi corazón sigo sintiendo al recordarlos, el mismo encanto que sentía a los doce años al vivir aquellos días de mi infancia.

Mi blog.


Por fin tengo mi Blog, quiero escribir muy a menudo en él y contar mis vivencias.

Me gustaría no resultar aburrida.

Quien me iba a decir, que a mi edad (a punto de cumplir los 72 años) iba a estar tan pillada (como dicen los Jóvenes) por el ordenador.

Al escribir la palabra” pillada” me ha venido a la cabeza una anécdota que me contó una amiga. Decía que en su pueblo cuando iban al baile y la sacaban los chicos a bailar si ya tenían el baile ofrecido a otro o no querían bailar con el que se lo pedía, le decían, -Es que estoy “ PIYÁ“-, esto pasaba hace 65 años en un pueblecito de la provincia de Granada.