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miércoles, 28 de enero de 2015


   EL LADRÓN LECTOR
   Me dispuse a salir.  Había quedado  con  unas amigas, cogí mi bolso,  miré en el interior por si me dejaba algo que posiblemente echaría a faltar.  No, todo estaba. Un pañuelo, un espejo, la barra de labios,  el peine, el monedero, las llaves…
Últimamente lo comprobaba siempre  porque una vez me dejé las llaves y al volver a mi apartamento me irrité llena de impotencia al no encontrarlas en el bolso.
     Fui a casa de un familiar a por la copia que tiene para estos casos.
  Volví al piso, y cuando abrí la puerta me sorprendí,  pues me pareció que alguien  había forzado la cerradura.  Al ver el salón todo revuelto y en especial  la librería, mis temores se acentuaron y muy asustada me dispuse a recorrer el piso.  Miré en la cocina, allí estaba todo en orden,  los dormitorios igual.  Solo quedaba la salita de estar. Al abrir la puerta  vi sentado en el sillón con la luz  de la lámpara de pié, encendida, un hombre joven muy atractivo, tenía una  barba muy poblada, que le daba un aire de abandono.  Estaba completamente ensimismado en la lectura de  mi libro favorito.
¿Qué  hace usted en mi casa? - Le pregunté  gritando.  Levantó la vista y muy sorprendido dijo todo nervioso.
 –Perdone,  se lo explicaré. 
_Tiene dos minutos. Le dije muy impaciente.
- Estoy pasando una mala situación económica y sobrevivo con pequeños robos. Hoy le ha tocado a usted. En las casas que entro procuro  hacer el menor  daño posible.  Aquí,  empecé buscando algún dinero  en el salón  y al rebuscar en la librería encontré este libro  “Camino del éxito”,  y me atrajo el titulo. En especial la artística rúbrica que hay en el centro de la portada.
 –Sí,  la creé para distinguir los libros que más me han gustado leer. –Contesté- - él, ya más tranquilo siguió justificándose-.
   - Empecé a leerlo con curiosidad al principio, e interés después. Me ensimismé en la lectura y  no me dí cuenta de  su entrada. Perdone, pero ya me voy.- No llame a la policía,  por favor.
  – No lo haré,  creo que dice la verdad. Pero tendré que poner un sistema de seguridad por si intentara entrar de nuevo.  
- No se preocupe, no volverá a pasar. La lectura de su libro me  ha servido para cambiar mi vida.
   -Es mi libro favorito, se lo regalo. -Acéptelo  y siga con su lectura.   
    El ladrón se fue  dándome  las gracias y disculpándose.  Yo, no salía de mi asombro.  En el fondo sentía compasión por aquel hombre  que a pesar de su apariencia   de abandono transmitía un singular atractivo   seguido de cierta distinción y que a pesar de todo esto estaba  en una situación  tan deprimente.
     Instalé una alarma  que al sonar, el ladrón más atrevido  renunciaría a  invadir mi casa.
    Pasó algún tiempo,  en la empresa donde yo trabajaba hicieron un ERE, y me tocó engrosar la lista del paro.  Me dediqué a mandar currículos a  todas las empresas  que solicitaban personal.  Por fin un día  recibí una carta  en  la cual me pedían una entrevista para ocupar un cargo de  importancia  en una empresa multinacional.  Toda ilusionada,  me dirigí  a  la dirección  indicada.  En recepción,  una empleada llamó por teléfono  dando mi nombre. –Vamos, el director la espera.  La seguí un poco nerviosa.  Se paró en una puerta en la que en  una placa se  leía:
                Director Jorge  Morantes  
  La empleada pidió permiso.    Pase.   Contestó  una voz varonil desde dentro.  Un hombre  sonriente sentado en un  sillón negro, delante de la mesa del despacho,  dando la espalda  a  un gran ventanal con magnificas vistas,   me observó con agrado y curiosidad a la vez.
 ¿De qué conozco yo a este hombre? - Me pregunté-.
¿Usted es la señorita que aspira al puesto de secretaria? -     -Me preguntó con una voz suave pero firme.
  –Si,  -le contesté-.
   -Bien, el puesto es suyo.  Sé que está Vd. muy capacitada para el mismo.
    Y en ese momento,  al mirarlo agradecida,  vi  sobre la mesa,  a su derecha, con mi rúbrica en la portada, el libro que le regalé al  ladrón lector.


domingo, 18 de enero de 2015

DECEPCIÓN


        Franzisika es una compañera y amiga que a lo largo de varios años  en este mundillo de los blog,  hemos comentado nuestras respectivas  entradas y que al igual que con otros  seguidores@ hemos labrado así,  una amistad virtual entrañable. Franziska tiene tres blog  uno de ellos es “El juego de la palaba dada”  Este me encanta.  
       Decepción es la palabra que le he dado de la cual  en este poema ha descrito su significado.  Gracias Franziska, por aceptar
mi palabra.





La decepción es un melón
que abrimos sin querer.
Es cosecha del desengaño.

De la Frustración, cuñado.


Familia de desesperanza.
Se llena la panza de contrariedades.
Y el mejor vino,
convierte en vinagre.

Es decepcionante,
penoso y amargo
vivir con la idea
de que la has pifiado.

La decepción es amarga
y con sus semillas vanas.

Cunde la tristeza
y esto es un tormento
vivir para el chasco
del helado invierno


Decepción tú eres
como una cama en el río.
Como una camisa rota
para cubrirse del frío.

Toma nota, decepción:
No te acerques a mi vera,no quisiera abrir tu melón ni aunque de hambre muriera.





Imagen y texto de Franziska.


sábado, 10 de enero de 2015

Autoayuda Practica





Dios da el ciento por uno de lo que con generosidad compartamos.