Google+ Followers

martes, 18 de mayo de 2010

CUENTO


EL AGUA MILAGROSA

En un pueblecito, de apariencia muy tranquila, sus habitantes vivían bastante nerviosos e insatisfechos con su vida. Ya fuera por el exceso de trabajo labrando sus tierras o por el aburrimiento de la rutina diaria. Lo cierto es que los hombres cuando podían no salían del bar, las mujeres no eran felices. Los niños eran muy violentos. Solo había una persona que parecía ser feliz. Era la señora Ana. Cercana ya a los cien años. Todos los días se sentaba debajo del árbol que había en la puerta de su casa y que daba sombra a una fuente. (Desde que se llevó el agua a las casas nadie se acercaba a beber de esta fuente). Un día la señora Ana se despertó muy sorprendida pero con cara de Felicidad Pedro el de la fragua que en esos momentos pasaba por ahí le preguntó ¿Qué tal la siestecita de hoy?Ella le contestó. – Hoy he tenido un sueño muy bonito
– A ver cuentéme de que trata-Se me apareció un ser sobrenatural y me dijo que para remedio de los problemas se beba agua de esta fuente. Pedro se sonrió y siguió su camino. Pensando que la señora Ana iba perdiendo la cabeza. Cuando entró en su casa su mujer le recriminó la tardanza él ni se inmutó pues era el recibimiento de todos los días. Se aseó y se fue al bar a jugar la partida de dominó. La mujer se quedó murmurando por la falta de comunicación que había entre los dos sintiéndose culpable, porque pensaba que era ella la que no sabia tener una conversación interesante para que él la siguiera. Pedro pasó la tarde con sus amigos. De regreso a su casa y temiendo el recibimiento de su mujer. Se preguntó ¿y si fuera verdad el sueño de la señora Ana? .Al pasar por la fuente mirando a un lado y a otro se acercó a esta bebiendo un sorbo de agua. Hacia tanto tiempo que no la había bebido que le supo a gloria. Llegó a casa y le pareció que su esposa estaba distinta. Entonces pensó en lo infeliz que se sentiría sin sus atenciones. Habló con sus hijos y le dio gracias a Dios por tenerlos. Él, que siempre estaba protestando por sus travesuras...Aquella noche fue atento con su esposa. Demostrándole su amor, dulce y apasionadamente. A la mañana siguiente como de costumbre se fue al trabajo, esta vez se despidió, de su mujer contándole el sueño de la señora Ana, riendo, por que él había bebido un sorbo del AGUA MILAGROSA Ella no le dio importancia pero se preguntó si seria por el agua el cambio que había notado en él. Fue de boca, en boca, la voz de las propiedades del agua y todos los que sentían que a su vida le faltaba algo que la hiciera más atractiva, bebían de la fuente. Todos eran felices. Los hombres volvían pronto a casa eran atentos con sus esposas, las mujeres se volvieron más coquetonas y atentas con sus maridos, los niños y los jóvenes eran más respetuosos con los mayores. Haciendo que estos se sintieran mas queridos.Un día la fuente empezó a tener poca agua, hasta que esta dejó de salir.Los vecinos de aquel pueblo se pusieron tristes pensando que la felicidad que tenían se vendría abajo por la falta del agua milagrosa.La señora Ana que ya había cumplido mas de cien años les dijo- No tengáis miedo. El agua hizo el milagro porque vosotros así lo deseasteis.

FIN

Moraleja. Dios, junto con la felicidad está dentro de ti. Lo importante es darte cuenta de que está ahí.
fOTO DE LA WEB