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miércoles, 19 de noviembre de 2008

CÓRDOBA

Córdoba es la capital del pueblo donde nací. Mi padre iba a dicha ciudad cuando tenía que gestionar algunos asuntos , o al médico con mi madre. A veces me llevaba con él. Recuerdo muy vagamente como íbamos a visitar a un General, del cual me contaba mi madre que había estado con mi bisabuelo en la guerra de Cuba y como los dos uno antes y otro después pasaron el cólera, y que se cuidaron mutuamente y esto hizo, que les uniera una gran amistad. Tanto que el General les dijo a sus hijas, que a la familia de su amigo y compañero en la guerra no les faltara nunca su apoyo y amistad.
Uno de los días que fuimos a visitarlo, recuerdo a un hombre muy mayor, con bata y zapatillas, cogido a su hija , que le servía de apoyo al andar . Y, de, como mi padre mantenía con ambos, una conversación muy afable.
Cuando empezó la emigración de los pueblos a las grandes ciudades . Mis padres pensaron en emigrar y entonces en una de las visitas a las hijas del General, mi padre lo comentó con ellas y a los pocos días, lo llamaron para ofrecerle un trabajo de conserje , en una empresa que un sobrino
suyo había puesto en marcha.
Aquel trabajo fue como un milagro.
Dos coches de la empresa , sin coste alguno ,fueron por nosotros. Nos dieron una casita muy bonita. Estaba y está en las afueras de la ciudad, en la carretera que va al barrio del Naranjo, pasando la fábrica de conservas de Baldomero Moreno a la derecha , hay un camino y frente del mismo, estaba el almacén de productos agrícolas, hoy otras actividades. Dentro estaba y aun está la casita donde viví con mis hermanos y mis padres el tiempo que estuvimos en Córdoba .
A todos nos gustó la casa y estábamos contentos, sobre todo por que mi padre tenia un trabajo de Oficina, con un sueldo aceptable y gastos de casa, agua y luz pagados.

Los domingos íbamos a misa con mi madre a la iglesia de San Calletano-1656-Siglo XVIII

Esta Iglesia también es conocida con el nombre de San José, y debe su nombre a la devoción por este santo, venerado en una de las capillas de la Iglesia.
Después íbamos a visitar a Tía Joaquina. Bajábamos por la calle mayor de Santa Marina. Pasando por la Iglesia de dicho barrio.



Y el monumento a Manolete.



Después el barrio de San Andrés e Iglesia, al lado vivía Tía Joaquina. Seguía la calle y torciendo a la derecha

la calle Harmonas donde trabajé de dependienta en una tienda de congelados. por esta calle pasaba mucha gente por lo que se vendía mucho. Cerca está la calle Romero Barros en la que vivian unos tíos mios a los que vasitaba con frecuencia acompañada de mi madre y mi hermana.

Al final de esta calle está la Plaza del Potro .

Impregnada de un fuerte sabor cordobés , la plaza ha sido durante siglos lugar de encuentro de tratantes, ganaderos y pícaros , estando presidida por una bella fuente renacentista que fue colocada aquí en 1577. En la parte más elevada de la fuente un Potro alzado de manos da nombre al lugar. La web
.La Plaza del Potro, situada en las inmediaciones de la rivera del Guadalquivir, es uno de los lugares más pintorescos de Córdoba.




En esta misma plaza está el museo de Julio Romero de Torres

Al volver a casa lo hacíamos por la calle Alfaros pasando por los jardines del campo de la Merced




y por la torre de la Malmuerta. Nos refiere la leyenda que el nombre de Malmuerta le viene de que un caballero ascendiente de los Marqueses Villaseca , mató a su mujer juzgandola culpable de adulterio, sin que éste estuviera probado, y que al darse cuenta de la injusticia que había cometido, arrepentido, suplicó su perdón al rey, siendo condenado a levantar esta torre expiatoria, en recuerdo de la noble dama que, por sucumbir sin culpa, había sido

Malmuerta .>;La web.

Por estar en el camino a casa, estos eran unos, de tantos y tantos, bellos lugares y monumentos que pueblan la ciudad de Córdoba y que disfrutábamos cada vez que nos desplazábamos al centro.

Gracias a Dios y a la amistad de mi bisabuelo, los años que vivímos en Córdoba fueron muy placenteros.